En la naturaleza, cuando no hay agua, las plantas dejan de crecer. Los científicos han aprovechado este mecanismo de defensa natural en las últimas décadas para diseñar variedades vegetales resistentes a la sequía. El problema es que si la planta frena su crecimiento, se puede arruinar una cosecha. Ahora, un grupo de investigadoras ha conseguido plantas que en situaciones extremas de sequía, siguen creciendo. Lo han logrado con una hierba, pero lo siguiente va a ser ensayarlo en cereales.

En los últimos 40 años, la porción del planeta que sufre sequías se ha doblado. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, cada año se pierden 12 millones de hectáreas de tierra por el avance de la desertificación. El cambio climático amenaza con acelerar el proceso y países como España o México están en la primera línea. Así que urge gestionar mejor el agua disponible y conseguir variedades vegetales que puedan soportar largos periodos de sequía.

Tras 12 días sin agua, casi la mitad de las plantas modificadas seguían vivas y creciendo, frente al 20% de las no manipuladas

Fuente: El País >> lea el artículo original